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Nuevo decreto tributario agrava la crisis del sector constructor en Colombia

El sector de la construcción en Colombia enfrenta una de sus peores crisis en años, y las nuevas medidas tributarias del Gobierno Nacional amenazan con profundizar aún más esta situación. El Decreto 0572, que entra en vigencia el 1 de junio de 2025, incrementa significativamente las cargas fiscales sobre una industria que ya atraviesa por siete trimestres consecutivos de contracción.

Una industria en declive

Los números hablan por sí solos: el PIB de edificaciones cayó 7% en el primer trimestre de 2025, completando casi dos años de resultados negativos consecutivos. La actividad edificadora se ha contraído más del 50% de manera acumulada, mientras que las ventas de vivienda permanecen estancadas. En este contexto adverso, el nuevo decreto representa un golpe adicional a un sector que históricamente ha sido motor de crecimiento y empleo en el país.

Impacto desproporcionado en la clase media

Una de las consecuencias más preocupantes del decreto es su efecto sobre el segmento de clase media, que representa el 40% de las ventas del sector constructor. La nueva normativa establece una mayor retención para viviendas cuyo valor supere los $498 millones (10.000 UVT), afectando directamente a este segmento que ya registraba una contracción del 7% en 2024 respecto al año anterior, y del 28% comparado con 2022.

El incremento de la autorretención del impuesto de renta del 1,1% al 3,5% no solo impacta a las empresas constructoras, sino que se extiende a las 34 industrias encadenadas que dependen de este sector. Esta medida podría traducirse en una caída de inversión cercana al medio billón de pesos, comprometiendo seriamente la recuperación económica.

Un sector estratégico en riesgo

Guillermo Herrera Castaño, presidente de Camacol, advierte que estas medidas ponen en riesgo un mercado que aporta 17 billones de pesos a la economía nacional. “Limitar su recuperación es poner en riesgo un motor clave del crecimiento económico”, señaló, destacando que el decreto impone una carga que excede la capacidad razonable de contribución del sector.

La preocupación se extiende al impacto a mediano plazo, ya que estas medidas podrían comprometer el recaudo tributario en 2026, creando un efecto contraproducente para las finanzas públicas que buscan fortalecer.

La necesidad de políticas coherentes

En un momento en que la economía colombiana requiere estímulos para la reactivación, medidas como las contenidas en el Decreto 0572 profundizan la incertidumbre y deterioran la confianza del sector privado. El sector constructor, que tradicionalmente ha sido fuente de empleo formal y dinamizador de la economía, necesita un entorno fiscal estable que favorezca la inversión, no que la desaliente.

La situación actual exige una revisión cuidadosa de las políticas tributarias, especialmente cuando se aplican a sectores estratégicos que atraviesan momentos críticos. La recuperación del sector constructor no solo es importante para las empresas involucradas, sino para la economía en su conjunto y para los miles de empleos que dependen de esta industria.

El llamado de Camacol a la responsabilidad fiscal refleja la urgencia de encontrar un equilibrio entre las necesidades de recaudo del Estado y la preservación de los motores productivos del país. En estos tiempos de incertidumbre económica, las decisiones tributarias requieren un análisis integral que considere tanto el impacto inmediato como las consecuencias a largo plazo para el crecimiento y el empleo.